VISTA INTERIOR DE UNA CÁMARA

La muestra permite una lectura narrativa en relación al lugar donde está montada, contiene una escena que juega con la ficción y el enunciado conceptual de su sitio específico. La sala 10 oficia de cámara, un espacio aislado, quizá sagrado. Aunque el público puede ingresar a su interior solo por uno de sus accesos, el resto de las aberturas están bloqueadas por tapiados de madera que recuerdan su condición de claustro; que señalan su función concreta y simbólica de lugar íntimo donde se atesora un valor intangible. Lo cierto es que adentro, no hay más que soledad y la materialidad rústica de los tablones de madera. La cámara ha sido profanada. Su secreto ya no existe. Solo queda su atisbo aurático, las sombras de lo que fueron objetos de culto: ¿obras de arte?

Centro Cultural Recoleta - sala 10
del 11 al 30 de agosto de 2015