IMPRESIÓN

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Dos placas de madera reutilizada, laminados de fenólico, estructuran la base del principio de duda sobre la no correspondencia entre las estéticas superpuestas. La caja de madera fabril, de embalaje, material de depósito, rústica, sin acabado, sin pulir o lijar; se contrapone con la imagen de un brocato casi refinado, que simula una trama textil con el pixel de la impresión digital en la filmina de la diapositiva proyectada. Esta impresión se desdobla en el reconocimiento de la materialidad que la compone, la luz.
Con dos proyectores de diapositivas se proyecta una sola imagen tal como en una panorámica donde se montan por uno de sus lados, de manera imperceptible, las dos partes. Se arma un retazo de empapelado (o un tapiz) dibujado por la luz que atraviesa las diapositivas -estas funcionan como un esténcil que usa luz para pintar-. La diapositiva esta enmascarada para que solo se proyecte la imagen delimitada y la luz de la lámpara no se exceda del recorte. Este coincide con un retazo de simple papel de regalo (dorado y rojo a rayas) que le da sustancia a la impresión que hace la diapositiva, dándole galas de vanidad.
La obra ensaya sobre el desarrollo de la impresión manufacturada (en este caso de empapelados o telas de tapicería), desde una ficción evidente; con elementos ajenos a la tradición de la factura, construyendo la misma imagen pero exhumada. La imagen es anticuada, hasta anecdótica pero resignificada efectista y presumidamente con artefactos low-tech, obsoletos en esta era pero que devuelven al pasado la imagen que se puso en valor.
Guido Ignatti

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IMPRESIÓN
120x240cm. + 230cm. de distancia entre los proyectores y la pared.
Instalación. Madera, papel y proyección con diapositivas.

*Premio CCEBA de arte joven argentino 2011.
Palais de Glace, Buenos Aires, agosto 2010.