EL TECHO

La realidad del baño, todo él como espacio funcional del edificio, se mantiene en idénticas condiciones, salvo su parte no aséptica, el techo. Este se diferencia del resto de la estructura utilitaria del baño, por escapar de la operativa de la higiene recurrente. De la diaria relación con la limpieza que tiene el baño, que incluye hasta sus paredes, escapa solo el techo.
En este punto se revela como “sobra”, negada por la funcionalidad del resto del espacio.
Su resignificación lo guía hacia una realidad diferente, hacia ser parte del lenguaje de otro espacio sin relación aparente con el que hay. Con conexiones estéticas, con diálogo empático entre las imágenes combinadas, pero sin naturalidad. Es un baño con reminiscencias a algo desacorde. Este baño particularmente, tiene el techo extendido unos 15 centímetros por las paredes, y aunque pared, le corresponde al otro en este caso. En la altura delimitada por los azulejos más próximos al yeso, encuentro el divorcio arquitectónico. Gracias a eso surgirá, como por debajo de la estructura sanitaria, un dormitorio, una sala, un comedor, una habitación. Una imagen de coalición mimética.

Guido Ignatti

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EL TECHO
Papel sobre pared y molduras de poliestireno expandido en los techos de dos baños públicos.
Medidas inespecíficas.

CCEBA - Centro Cultural de España en Buenos Aires
Noviembre de 2009 a Enero de 2010 (se vieron vestigios en años subsiguientes).