Una instalación artística que apunta al proceso de recuperación luego de una caída
Por Mercedez Ezquiaga
Télam, 16 de julio de 2015

En la galería Nora Fisch se puede visitar la exposición del joven artista Guido Ignatti, "Sistemas de recuperación ante la catástrofe", una instalación que consiste en un grupo de macetas rotas con diversas especies de plantas -como un Olivo o un Callistemon- sostenidas con tensores de alambre que las erigen nuevamente para acelerar su proceso de recuperación, como metáfora del momento posterior a la tragedia.

Esta instalación viva a la que hay que regar todos los días -a veces se caen hojas, o va mutando- y que se distribuye a lo largo de la sala como en una suerte de desastre armónico, estético, cuidado, está acompañada de cuatro dibujos enmarcados sobre la pared de la sala, que ofrece sistemas de esquejado para reproducir cada especie.

"La muestra apela a la imagen de la caída, la ruptura y la posibilidad de levantarse, de erguirse nuevamente ante la tragedia o ante cualquier devenir inesperado. Y este sistema de recuperación que le hago a la planta habla de la capacidad de volver a levantarse, como todos. La naturaleza, las ciudades, el hombre se puede recomponer de cualquier tragedia", dice Ignatti (1981) en una entrevista con Télam.

Además del sistema de recuperación con tensores -una aceleración de lo que la planta haría naturalmente-, Ignatti propone una segunda posibilidad para "asistir al resurgimiento": los instructivos en los cuadros que indican cómo multiplicar cada especie, "cómo hacer hijos de esta planta, una táctica de supervivencia a futuro. Una vez que te recuperás de la catástrofe, podés hacer perdurar la especie, a través del esquejado que es una técnica de reproducción muy común para las plantas", agrega.

Cada pieza -las especies vegetales son Callistemon, Olivo, Marginata y Aralia elegantísima- es una obra viva y en cierto modo, performática, que se completa con un plan de acción tendiente a la supervivencia de la especie.

Para acompañar la exposición, la curadora Mariana Rodríguez Iglesias escribió un texto lúdico para el potencial coleccionista que adquiera esta pieza: "¿Se dio cuenta que va tener que cuidar de ella?".Y ofrece varias opciones: dejar que la planta muera, cuidar de este ser vivo y permitir que crezca y se expanda o aprovechar los instructivos de multiplicación de la planta "para hacer de esta muchas otras obras, numerosos esquejes, vale decir, hacer de ella una obra múltiple".

Esta muestra es una precuela ya que se va a realizar en una escala mayor en el contexto de una exhibición individual de Ignatti en el Museum of Contemporary Art de Denver, Colorado, Estados Unidos, donde el artista presentará cuatro grandes instalaciones a mediados del 2016.

Otra temática que se enlaza con toda la producción de Ignatti, desde sus comienzos, es el cuestionamiento en torno a qué es una obra de arte, dónde sucede la obra, qué es un objeto comerciable y qué no", en palabras del propio artista que estudió escultura en el ex I.U.N.A. y caracterización escénica en el Teatro Colón; trabajó en producción y montaje expositivo y además se dedicó a la gestión, curaduría y producción de exposiciones.

"Por eso -prosigue este creador- la muestra tiene algo de sitio específico conceptual, aunque no en relación al lugar físico; pero no puedo hacer oídos sordos a que estamos en una galería y acá se comercia arte. Por eso las obras son presentadas como esculturas. Además me gusta la idea que implica una responsabilidad del otro y la obra no se termina acá".

Télam