Dieron los doce
Laura Isola
Perfil, 22 de enero de 2012

Lo que podría haber sido, sin necesidad de más, una muestra de cierre de temporada, el clásico rejunte de las obras de los artistas de la galería, resultó otra cosa. Mucho mejor, por cierto, en la galería Nora Fisch y en parte, por el criterio de selección de su dueña y curadora. Doce (12), la colectiva que puede verse durante el verano, alude a los meses que pasaron (también los que vendrán) y a los artistas que intervienen. A partir del número se hace un recorte y se delimita el corpus para exhibir, entonces, el estado de la cuestión y el balance. Porque lo que estamos viendo en la pequeña galería de Barrio Norte es el concepto que Nora Fisch le ha impuesto a su galería desde que abrió, hace tres años. Por un lado, lo más evidente y necesario que son sus gustos. Pero eso sería un delicioso capricho sino estuviera acompañado de una decidida visión sobre el arte contemporáneo. Para ilustrar este punto, nada menos que las obras de Amadeo Azar y Julián Terán que se corresponden en la busca obsesiva y el control sobre el dibujo. Azar es un artista-constructor de mundos y series. En este caso, hay cuatro dibujos de unos veintiséis, que realizó tomando como plantilla o punto de partida, unos monumentos soviéticos. Esas acuarelas son un buen ejemplo de todas las aristas o las capas de sentido que hay en sus obras: el trabajo con la historia y la arquitectura, la intervención del humor y la construcción de un estilo sólido y personal. Por su parte, las líneas de Terán son marca registrada. El azar controlado de sus dibujos, en el sentido abstracto y conceptual de su obra, es muy representativa de la línea que maneja esta galería. Otros dos de los artistas que están en la exhibición son Lux Linder y Gastón Pérsico que señalan otro aspecto de lo que “ocurre” en Nora Fisch. Concebida como un espacio de arte que integra lo comercial con intervenciones artísticas, Pérsico y Linder estuvieron trabajando al respecto. Pérsico presentó Humo, una reflexión “blanchotiana” sobre la desaparición del autor y de la obra. En los dos cuadros que presenta para este cierre del año opera con citas recortadas de historietas clásicas que pega, como stickers, sobre imágenes de objetos y paisajes. Linder se ha expandido, empujando los límites reales de la galería. Su maquinaria dibujante, su compulsión a hacerlo cada día, prendió y tapizó las paredes. Como un resto, o un anunció por venir, algunos de sus dibujos están colgados y forman parte de esta colección eclética pero con la posibilidad de un sentido.
Para Guido Ignatti no es problema si la pared o el piso. Desde la instalación hasta el cuadro “más formal”, sus obras encuentran en la galería el marco perfecto. En esta presentación, unos cuadritos que encierran unos papeles intervenidos con pintura y herrajes, subrayada algunos lineamientos de su trabajo: la ilusión del trompe l´oeil o el “engaña ojo”, la degradación y lo cotidiano de los materiales. Toda la obra de Leonel Luna, otro de los artistas de Doce, puede resumirse, si algo así fuera posible, en la búsqueda de las posibilidades expresivas de la representación. Ya sea con la fotografía y sus alcances como con el dibujo con en esta, pareciera ser, nueva etapa. No por nada llamó Proposiciones a una serie en la que se dedicó a pensar desde la imagen todo aquello que Wittgenstein había propuesto para el lenguaje y el pensamiento, sobre todo en Tratatus, su libro escrito entre 1914 y 1916 en la trinchera durante la Primera Guerra Mundial. Están las obras de Álvarez, Cacchiarelli, V. Florido, Kapelmacher, Pierri y Wingeyer que se suman a Doce (12) y desde la pintura y la fotografía completan el relato que la galerista escribió con imágenes.

La muestra puede visitarse en Güemes 2967 PB los miércoles y jueves de enero de 16 a 19. Consultar otros horarios en la página de la galería www.norafisch.com