Sobre la posible muestra “Collages y colaboraciones” en el EspacioArte del Aeroparque J. Newbery. Agosto 2010.

¡BOMBA!
Los métodos que aún amenazan.

Parece irónico que habiendo discurrido en la primera edición de Sauna* sobre los métodos en las producciones de los jóvenes exponentes del arte contemporáneo argentino, se cancele “Collages y colaboraciones” por no considerarse su proceso de realización pertinente para un espacio expositivo.

Bajo la invitación de Plataforma 21 (Proyecto curatorial de intervenciones formado por Gala Berger, Ramiro Oller, Itamar Hartavi y Marina Reyes Franco), Aeropuertos Argentina 2000 aceptó un proyecto de muestra que incluía mi intervención en la sala y sumaba la participación de varios fotógrafos que ampliaban la propuesta. La muestra se componía de cinco collages realizados con empapelados sobre la pared, que exhibían las fotografías de Rosana Schoijett, Marcelo Grosman, Carlos Herrera, Martín Korben y Miguel Figueroa (Puerto Rico) sobre ellos.

Después de 6 horas de montaje, el trabajo fue interrumpido por considerar que empapelar la sala iba en detrimento de la infraestructura de la misma. La administración general del Aeroparque J. Newbery nos expulsó y canceló la muestra instantáneamente alegando que no había autorización para realizar este tipo de instalaciones. Aeropuertos Argentina 2000 (que coordina los 9 EspacioArte, en diferentes aeropuertos de varias provincias) había considerado, avalado y autorizado el proyecto, desde su concepción 4 meses atrás, cuando Plataforma 21 lo presentó.

El primer problema que observo nace del porqué de la cancelación la muestra. El problema no es semántico, el enfrentamiento entre los aeroportuarios de turno y la obra no es ideológico, social, religioso ni político siquiera; el problema es formal, de método y ejecución. Esto hace que la censura sea insignificante como tal, ya que no confronta desde un enfoque intelectual o de lectura sobre la obra, lo que elevaría el enfrentamiento si así fuera; por el contrario está fundado en la ejecución y su relación con la infraestructura de la sala, uno de los campos más someros para el debate. Absolutamente todo en esta instancia es permeable al diálogo; lo que hace evidente que esta prohibición, es una cuestión de poder y abuso de él. Lo que ha suscitado la cancelación de esta muestra, el método y no el discurso de la obra, es claramente una abofeteada más fuerte, que solo muestra que la discusión ya estaba perdida de antemano por un motivo muy menor al nivel de lo que planteábamos.

Y esto me lleva al segundo problema que observo, que es el desamparo del artista ante la ignorancia, cuando se trata de tender puentes entre el arte contemporáneo y la gente no preparada para caminar sobre ellos. Los límites siempre son personales.
Además, por supuesto, de la profesionalización y metodización de la estructura de los nuevos lenguajes en materia de arte contemporáneo. Estamos mostrando contenidos nuevos para muchas personas, aunque para nosotros los artistas, esto se esté desarrollando hace un siglo. Estas semillas que gestamos hoy, darán frutos en una generación no preparada ni dispuesta, habrá que hacer algo.

Guido Ignatti.


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